Cuidar al Cuidador

Dispuesta a hacer de este blog un espacio donde puedas encontrar herramientas y recursos para encarar de la mejor manera posible los cambios que provoca una enfermedad degenerativa en el familiar que cuidas. Estoy segura que recuerdas el día que el doctor o la doctora te dio la noticia, posiblemente la incertidumbre, el desconocimiento o el impacto de la noticia, dejaron en segundo plano la prescripción dirigida directamente a ti: “tendrás que cuidarte”.

La primera cosa que te pide el médico es que te cuides a ti misma.

Esta prescripción es clave para salir victoriosa de un camino lleno de obstáculos y dificultades como cuidadora principal. Ocuparte y proporcionar atención y cuidado a un familiar supone poner a su servicio tu tiempo, tu energía y muchas veces la salud. Haber asumido la responsabilidad de atención y cuidado te puede suponer un gran esfuerzo físico y emocional, y también una gran inversión de tiempo que sale de las horas que dedicabas al trabajo o al ocio. Este sobreesfuerzo puede repercutir negativamente en tu estado físico, psicológico y emocional. La hiperresponsabilidad, la autoexigencia y también un baja autoestima son aspectos que incidirán negativamente en tu salud. Tu entrega al otro sin tenerte en cuenta a ti misma te llevará fácilmente a un estado de sobrecarga.

La consecuencias de la sobrecarga se pueden traducir en las siguientes afecciones:

  • Dolores musculares y de cabeza
  • Molestias gástricas
  • Probabilidad de depresión, de ansiedad y de estrés
  • Fatiga persistente
  • Pérdida de la capacidad de cuidar de uno mismo y, en consecuencia, aumento del riesgo de sufrir obesidad, diabetes, infecciones y enfermedades coronarias.
  • Tendencia general a abandonarse y a no tener cuidado de la salut
  • Sensación de irritabilidad y de frustración.

La necesidad de cuidarse

Por este motivo, debes conservar un estado físico y emocional óptimo para continuar con tu tarea, superar las dificultades y tomar las decisiones acertadas. Es fundamental que procures racionalizar la atención que ofreces y preserves tu bienestar: sólo así realizarás una tarea realmente eficaz porque, si no lo haces, no podrás cuidar adecuadamente. Encontrarte bien y cuidarte te hace estar mejor para cuidar a tu familiar. ¿Cómo puedes protegerte de los aspectos negativos que suelen incidir en la sobrecarga de la cuidadora principal?
  • Mantener tiempo y espacio personales para relacionarte, practicar algún deporte, aficiones…
  • Manteniéndote informada sobre la enfermedad y la forma de actuar ante sus síntomas principales.
  • Conociendo los recursos sociosanitarios a tu servicio
  • Participando de grupos de apoyo emocional y ayuda mutua.
  • Recibiendo apoyo psicológico en caso necesario.

Los valores del cuidado

Hay que tener presente que cuidar de un familiar dependiente comporta, también, aspectos positivos, como:
  • Hacer más estrecha la relación con la persona que se cuida
  • Ser conscientes de nuestras aptitudes y capacidades, oportunidad de crecimiento personal
  • Transmisión de valores a tus descendientes
  • Aprendizaje de nuevas habilidades
  • Y trascender la enfermedad, ofrecer dignidad.
Vale la pena que te cuides y que te dejes cuidar, la situación que estás sufriendo requiere mucha energía, y la persona que depende de ti se merece una atención cálida y segura, que garantice su dignidad. Si deseas leer otros artículos sobre como acompañar de manera consciente y respetuosa a nuestros mayores, visita mi Blog Si tienes dificultades psicológicas o emocionales cuidando de personas mayores y necesitas un servicio personalizado, puedes mirar el servicio de acompañamiento psicológico y emocional individual Clicando aquí

Magda Julià

La fuerte vocación de atención y cuidado hacia la gente mayor en situación de dependencia me ha llevado a acompañar a sus cuidadores en este proceso de cuidados. El trabajo psicológico y emocional ofrece un cuidado saludable para todos y aprovecha la experiencia vital como una hermosa oportunidad de crecimiento personal.